Donde la herida a echo un aposento
Igual que el pájaro que por el hacha
Sabe lo que es perder,
Siente que es no portar consuelo,
Asà también yo he tenido
Que atestiguar mi pena
Y desde el silencioso espacio donde uno cae
Lúgubre sendero sin senda,
Desde allà pude sentir el tenue rasguido de tu voz,
Calma entre relámpagos y llamas,
Memorial pausa entre lo más vertiginoso,
Tu brisa fresca,
Envolvente,
Humana reliquia en ese instante sin tiempo,
Tu abrazo,
Tu guitarra como un vientre
Me ha parido un nuevo milagro.
¡Que dicha esta,
Que misterio!
¿Y afirman que te has ido con la muerte?
Ahora que poso mis manos en este rÃo
Y el mágico manto de cristal urde mis huellas
Sé de ti
Algo más
sé de mÃ.


