Igual que la noche
Y su voz de sapo y grillo que hechiza,
Asà nosotros los hijos mansos
Hemos sido arrancados del barro
Paridos por su magia,
Fuimos en esa andanza abismal de redención y sonrisa
Concebidos,
Iluminados al fin.
Carne
Hueso y piel
Genuino espÃritu guerrero,
Tal como el acorde insensato y fatal
Con que Yupanqui
Cobrar vida
nos hizo...


