Delante de uno de mis ojos
Penden
pies dormidos,
Cansados y aturdidos de extranjeras
Ordenes sin orden ni Dios...
Mi otro prisma
Reconoce la tierra,
Verdes y fértiles laderas
Con provocada forma
Senos,
Creencia.
Un tiempo atrás,
antes
Del silencio del cuerpo emplomado
Anduvieron aquellos libres,
insolentes
Desprovistos de aquella "ley"...
A su llegada:
En un comienzo
dioses de la mar,
Luego ciegos
buitres del alma,
Los pies supieron sin saber
Que la tierra, esta,
la de todos...
CambiarÃa de formas,
Auguraba feroces dueños.
Los labrados y dolidos pies
Supieron no desprenderse
Del cuerpo que arriba estaba,
Y saltaron,
corrieron,
patearon...
Y ejemplo para las manos,
Las rodillas y las cejas,
fueron.
Nunca detuvieron su marcha,
Nunca ofrendaron en vano:
Aunque ahora
cuelguen sin vida
Antes fueron, antes tuvieron...
La sed de libertad
intacta,
La divina razón
de la vida.


