Moctezuma
Esa mañana
Abrumado por sueños
Que un ave trajo,
Suspiro profundamente
Y divisó la tierra.
De inmediato supo
Que aquellos:
Los del metal,
la avaricia,
Emergerían de los mares
Que ya no calmos,
Y a todo lo arrasarían, a todo.
De inmediato
Suplicó llamar a su consejo
Y relato al llegar estos,
Lo visto:
El funesto presagio.
Todos meditaron en silencio
Y fumaron y esperaron...
Y por entre los pensamientos
Y el humo del tabaco,
Se sumergieron a una calma demencial.
Al cabo de algún tiempo
comprendieron
de que trataba el asunto,
Y de forma unánime
Emprendieron
Viaje hacia el sueño:
“De tucanes sus plumas flotaban
entre el fuego y el viento,
jaguares apresuraban su fuga,
tiempos de pintura en el rostro
y en ambas manos los hombres,
arcos y lanzas llevaban
para la defensa...”
Retornaron del viaje
Y el emperador
Ordeno que partieran de inmediato
Hacia todos los cardinales
puntos de la tierra.
Águilas,
Jaguares,
Ranas,
Buhos,
Fuego,
Madera,
Tierra,
Aire
Y todos los insectos escucharon.
Así la tierra y sus habitantes
Conocieron el presagio
Que Moctezuma compartía...
Y Ya los Dioses y los Soles
Al igual que él,
Nunca más durmieron el sueño,
No fuera a ser que el destino
Cierre su puño...
Y ellos
se hallen durmiendo.


